









Toda moneda tiene anverso y reverso: anversidad es la situación en que están respecto una de otra las figuras de sus dos caras, unidas para siempre en el mismo sitio, ligadas por la materia que les da existencia - dos planos del mismo objeto, en lazo indisoluble -, en cercanía tan íntima, tan próximas que si alguna de las dos no existiera la moneda perdería razón de ser: las necesita a ambas, no puede partirse en dos sin aniquilarse: la moneda es moneda porque tiene anverso y reverso; y a pesar de esto, o por todo esto, las dos figuras, sentenciadas a coexistir mientras su espacio de metal no muera, no se verán jamás ni se unirán nunca.
José Emilio Pacheco